En los últimos años, las redes sociales y las plataformas digitales han adquirido una creciente relevancia como la cancha principal donde se desarrollan las campañas electorales. Un reciente estudio de Datum señala que el 24% de la población se informa a través de las redes y sigue las cuentas de partidos políticos y candidaturas rumbo a las elecciones del 2026. Las plataformas más utilizadas en Perú son Facebook y TikTok, a través de las cuales los usuarios se informan sobre las propuestas e iniciativas de las candidaturas.
Sin embargo, aunque existen normas para el financiamiento de las campañas políticas, estas se tornan más difusas a la hora de controlar el gasto de campaña en medios digitales o en redes sociales, donde los partidos o incluso terceras personas pueden contratar publicidad con niveles de control mucho más laxos.
Para intentar responder a esta realidad, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y Jurado Nacional de Elecciones (JNE) han actualizado sus reglamentos sobre propaganda electoral, incorporando disposiciones específicas para la publicidad en redes sociales, pero aún existen dificultades para rastrear contrataciones informales, contenidos patrocinados no declarados y campañas segmentadas que escapan a los mecanismos tradicionales de control. Estos vacíos representan riesgos para la equidad electoral y la trazabilidad del financiamiento político.
Por ello, la participación de periodistas y de la sociedad civil es fundamental. Con el fin de apoyar ese esfuerzo la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), con el apoyo de la Unión Europea (UE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), realizará un monitoreo del financiamiento de la propaganda electoral en redes sociales de las candidaturas presidenciales durante la campaña de las elecciones generales de 2026.
Para hacerlo posible, el PNUD ha desarrollado una metodología que permitirá realizar un monitoreo de Facebook, Instagram, X, Google y TikTok utilizando sus herramientas de transparencia y otros mecanismos de supervisión, y en los próximos días brindará capacitación al equipo de la ANP en el uso de esta metodología. Esta formación no solo apunta a mejorar las capacidades técnicas de la asociación, sino también a fortalecer su rol en la vigilancia ciudadana, dotándola de herramientas para identificar publicidad política financiada, rastrear patrones de difusión y contribuir activamente a la transparencia durante el proceso electoral.
El objetivo de esta iniciativa no es solo analizar las fuentes de financiamiento y los patrones de gasto en las redes sociales, sino que también busca ofrecer recomendaciones basadas en evidencia para mejorar el marco regulatorio, fortalecer las políticas internas de transparencia y rendición de cuentas de los partidos políticos y de las propias plataformas digitales.
En un contexto de creciente polarización y desconfianza, resulta más necesario que nunca impulsar iniciativas que promuevan la transparencia, la confianza ciudadana y la rendición de cuentas, para garantizar que todas las personas puedan ejercer su derecho al voto de manera informada y responsable.
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