Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Domingo, 20 enero 2019
Informe Especial
Armas legales no frenan todavía los feminicidios en América Latina

ARGENTINA.- Ciega tras una golpiza de su exmarido, Susana Gómez se libró de sumarse a la lista de los cerca de 2.800 feminicidios cometidos anualmente en América Latina, pero  su caso evidencia porqué las políticas públicas y leyes están lejos de alivianar  la violencia de género en la región.

“Hice muchas denuncias (13 penales y cinco civiles) y la justicia jamás me dio bolilla (me hizo caso)”, resumió Gómez a IPS en un diálogo en una plaza de su barrio en Lisandro Olmos, un suburbio de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.

Pese a que en Argentina ya existían en 2011, cuando se produjo el brutal ataque contra ella, comisarías de la mujer, no fue suficiente para protegerla de su agresor.

Lo que la salvó de la muerte fue La Casa María Pueblo, una organización no gubernamental (ONG) que como otras  en América Latina tratan, con recursos  propios, suplir las deficiencias del Estado para proteger y asesorar jurídicamente a las víctimas de la violencia machista.

Gómez, sus cuatro hijos y su madre, también amenazados por su expareja, fueron rescatados y cobijados en esa institución.

“No teníamos nada. Entramos con lo que teníamos puesto, con el documento y nada más porque estábamos de aquí para allá. Todos nos cerraban las puertas, la justicia, la policía no hacían nada, la fiscalía tampoco”, recordó Gómez, quien ahora tiene 34 años.

“Si no hay organizaciones como esta yo no estaría aquí para contarlo, no hubiese llegado a juicio. Si no tienes un acompañamiento jurídico, un refugio con identidad reservada, tratamiento psicológico, yo no podría haber enfrentado esto que no es fácil”, destacó.

En abril del 2014, un tribunal de La Plata condenó a ocho años de prisión a su exmarido, Carlos Goncharuk. Ahora Gómez reclama judicialmente al gobierno de la provincia de Buenos Aires una reparación económica.

“La vista no me la va a devolver nadie, pero es para que la justicia, el Estado tengan más conciencia para prevenir un antes y un después”, subrayó Gómez que se siente nuevamente amenazada porque el victimario será liberado el año próximo.

Según el abogado y fundador de la ONG, Darío Witt, Gómez no quedó ciega por accidente o enfermedad sino por las repetidas palizas del entonces su marido. La última vez le golpeó la cabeza contra una pared de la cocina.

“Este resarcimiento no contiene un objetivo económico de por sí. Lo que queremos intentar demostrar para Susana y todas las otras víctimas como ella es que el Estado, que los Estados en general sean nacionales provinciales o municipales y de distintos países, tienen una altísima responsabilidad para que esto ocurra. El Estado no es inocente en estas cuestiones”, argumentó Witt a IPS.

“Cuando quedé ciega y vi que no vería más a mis hijos dije basta”, recordó.

Cifras que horrorizan

Según el Observatorio de Igualdad de Género (OIG) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), al menos 2.795 mujeres fueron asesinadas en 2017 por razones de género en 23 países de esta región, en lo que varias legislaciones nacionales de la región tipifican ya como feminicidio o femicido.

La lista de feminicidios difundida este mes por OIG la lidera Brasil (1.133 víctimas registradas en 2017), en cifras absolutas, pero en términos relativos, de la tasa de crímenes de género por cada 100.000 mujeres, es El Salvador el que alcanza una cota sin parangón en la región, con 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres.

Honduras (en 2016) registró 5,8 feminicidios por cada 100.000 mujeres y en Guatemala, República Dominicana y Bolivia también se observaron altas tasas en 2017, iguales o superiores a dos casos por cada 100.000 mujeres.

OIG detalla que los asesinatos de mujeres por razón de género son parte muy mayoritaria de los homicidios intencionales de mujeres en la región, donde los feminicidios son cometidos por parejas o exparejas de la víctima, con excepción El Salvador y Honduras.

“El feminicidio es la expresión más extrema de la violencia contra las mujeres. Ni la tipificación del delito ni su visibilización estadística han sido suficientes para erradicar este flagelo que nos alarma y horroriza cada día”, dijo Alicia Bárcena, secretaría ejecutiva de la Cepal al dar a conocer las nuevas cifras de OIG.

La guatemalteca Ana Silvia Monzón, socióloga y comunicadora del Programa de Estudios de Género y Feminismos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), recordó que su país cuenta desde 2008 con una Ley contra el Femicidio y otras Formas de Violencia contra la Mujer y desde un año después con una Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas.

“Ambas constituyen instrumentos importantes porque contribuyen a visibilizar una problemática que es grave en Guatemala, y son una herramienta para que las víctimas puedan iniciar el camino a la justicia”, señaló a IPS desde Ciudad de Guatemala.

Sin embargo pese a esas leyes que contemplaron la creación de un modelo de atención integral a las víctimas y de tribunales especializados, “no se asignan los recursos necesarios a las entidades y programas que deben promover esa prevención, menos aún la atención especializada a las víctimas que denuncian esa violencia”, sostuvo.

Además “persisten prejuicios y prácticas sesgadas de género entre quienes aplican la ley” y “poco se ha hecho para introducir contenidos educativos o programas que contribuyan a cambiar el imaginario social que asume como normal la violencia contra las mujeres”, en especial a las indígenas, acotó.

#NiUnaMenos, #NiUnaMás

En la región “los avances son importantes, expresión de un movimiento de mujeres que ha logrado posicionar la violencia de género como un problema social, pero son insuficientes”, reflexionó Monzón.

Según ONU Mujeres, en total 18 países latinoamericanos y caribeños han modificado sus leyes para sancionar los crímenes machistas contra las mujeres como feminicidio, femicidio u homicidio agravado por razones de género.

Pero como concluye Gómez y otros activistas sociales de su barrio, hace falta más.

El encuentro con esta víctima se produjo el domingo 25, durante una “mateada”  (ronda con hierba mate) en la plaza Juan Manuel de Rosas, convocada por la agrupación  Nuevo Encuentro.

La actividad se convocó por el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que abrió los 16 Días de Activismo contra la violencia de género, y que este año tiene como lema #EscúchameTambién, que llama a que las víctimas sean oídas como parte de la solución de lo que expertas califican como un “genocidio silencioso”.

María Eugenia Cruz, referente barrial de Nuevo Encuentro, consideró que pese a los nuevos marcos legales y multitudinarias movilizaciones como la del #NiUnaMenos contra la violencia machista y los feminicidios, que se han extendido por Argentina y otros países de la región,  “todavía hace falta charlar de lo que nos pasa a las mujeres”.

“En lugares más cerrados de barrios como este pareciera que la violencia de género fuera un tema que da vergüenza contar, se sienten culpables. Visibilizar esto es parte de pensar que herramientas puede brindar el Estado”, analizó IPS.

“O sino ver cuáles son esas herramientas”, aportó interrumpiendo el juego Olivia, su hija de cinco años, quien durante la actividad en la plaza sostuvo orgullosamente un cartel que rezaba: “Ni Una Menos”, el lema que ha congregado a las mujeres latinoamericanas junto con el de #NiUnaMás.

Ella ejemplifica una nueva generación femenina latinoamericana que gracias a las masivas movilizaciones  y a la creciente toma de conciencia social, ya comienza desde temprano a tomar la palabra y a promover cambios culturales.

“Hoy las mujeres se van dando cuenta desde el noviazgo de las señales de un hombre violento. Que no le gustan tus amistades, que no le gusta cómo te vestís. Ahora hay más información y eso es importante”, reconoció Gómez que actualmente atiende como voluntaria llamadas de otras víctimas de la violencia.

“Ahora te llaman, te consultan y eso está bueno. Antes, ¿a dónde llamabas? Más allá del miedo, si te dan identidad reservada eso te incita a decir: voy a hacer la denuncia y tengo un grupo de gente que me va a ayudar”, concluyó esta sobreviviente de la violencia machista.

www.ipsnoticias.net/Fabiana Frayssinet

 
La vida robada de John Lennon

Tiene toda la pinta de ser una Historia Interminable, un Halcón maltés en versión neoyorquina. La semana pasada, las autoridades alemanas anunciaban que se iba a procesar al intermediario que en 2014 había ofrecido a una casa de subastas berlinesa los diarios, las gafas y una serie de objetos que habían pertenecido a John Lennon. Ninguna broma: el hombre había recibido 785.000 euros en concepto de adelanto por parte de su alijo. El material ya ha sido devuelto a la viuda.

Los diarios han tenido una vida agitada desde el asesinato de John, el 8 de diciembre de 1980. Su asistente personal, Frederic Seaman, se los llevó del edificio Dakota, con la intención -dijo luego- de entregárselos a Julian Lennon, el maltratado primer hijo del cantante. Como excusa ("John me lo pidió"), resultó un tanto endeble. Además, se los pasó a un periodista, Robert Rosen, que se ocupó de transcribirlos.

La codicia hizo su efecto. Entraron en escena otras personas, empeñadas en rentabilizar el hallazgo. Los diarios (en origen, unas agendas publicadas por la revista The New Yorker) fueron sustraídos posteriormente del domicilio de Rosen. Seaman fue detenido por policías al servicio de Yoko que, según su narración, le apalizaron para que entregara los manuscritos. En 1983, Seaman se reconoció culpable de hurto agravado y fue condenado a cinco años en libertad condicional.

Los diarios volvieron al Dakota pero Yoko no tomó medidas especiales para protegerlos. Y fueron birlados nuevamente, junto con cartas y grabaciones. En esta ocasión, el ladrón fue Koral Karsan, el chófer de Ono. A finales de 2006, el hombre intentó chantajear a su jefa -de la que aseguraba haber sido amante- de modo muy torpe. Retenido en una de las peores cárceles de Nueva York, Rikers Island, Karsan optó por reconocer su culpabilidad, a cambio de ser deportado rápidamente a su Turquía natal.

Por lo que parece, Yoko y sus abogados no hicieron demasiados esfuerzos por localizar las piezas sustraídas por Karsan. Que recalaron finalmente, como se ha contado, en Alemania. Los diarios ya eran más reliquias que documentos: los llamados "años del Dakota" han sido explorados minuciosamente en numerosos libros, incluyendo los publicados por Seaman (The Last Days of John Lennon) y Rosen (Nowhere man: los últimos días de John Lennon, en la versión española).

Es decir, que ya no escandaliza saber de la fascinación de John y Yoko por creencias irracionales (astrología, numerología, clarividencia, algo llamado direccionalismo), la sorda competencia con Paul McCartney o el desequilibrio en la relación de la pareja, con una esposa que se permitía todas las libertades mientras controlaba hasta el dinero que podía gastar su marido.

En los casi 40 años que han pasado tras el asesinato, Ono se ha revelado como una hábil gestora de su patrimonio, perpetuando una visión edulcorada del difunto y promocionando su propia obra. Sin embargo, Yoko no tiene una gran cultura rock y seguramente desconoce Unfaithful Servant, uno de los grandes temas de The Band. La canción de Robbie Robertson es un lamento sombrío que avisa que suelen terminar mal las relaciones entre la señora de la casa y el criado.

Diego A. Manrique/ El País (España)

 
Pelear en el barro

Como decía Bill Clinton, uno de los progresistas más sagaces (y que más añoramos en esta época de postureo izquierdista), no pelees en el barro con un cerdo. Y es lo que hacemos con los nuevos políticos ultranacionalistas. No nos preguntamos qué quieren, sino quiénes son. Y, al acusarlos de neofascistas y racistas, descendemos a un terreno enfangado donde los extremistas tienen siempre las de ganar.

El racismo es un problema, pero el problema no es el racismo. A pesar del alarmismo de los intelectuales supuestamente progresistas, ni Trump ni Bolsonaro ni la derecha radical europea serán capaces de reeditar el racismo y la homofobia imperantes en las sociedades occidentales hasta hace apenas unas pocas décadas. Somos demasiado tolerantes como para reproducir nada que se parezca no ya a las atrocidades de los años treinta del siglo pasado, sino tan siquiera a las terribles leyes homofóbicas y racistas de las más respetables sociedades de los años sesenta o setenta. El denominador común de la nueva extrema derecha no es el racismo o el neofascismo, sino el nacional-populismo. Esta distinción es crucial para entender el éxito de estos movimientos más allá de los pesebres mediáticos en los que nacieron. Algunos nacional-populistas son racistas. Pero son pocos, porque nuestras sociedades son, cada día, más tolerantes con la diversidad. Por ejemplo, hasta entrados los años ochenta, uno de cada cuatro americanos aprobaba la prohibición de los matrimonios interraciales. Ahora, casi nadie.

Para crecer fuera de la caverna neofascista, los nacional-populistas han cambiado la concepción pura de nación que tenían sus abuelos por una idea vaga y más inclusiva. No exigen las condiciones biológicas, sexuales, ni tan siquiera culturales, de los viejos fascismos. No quieren transformar la sociedad, sino evitar las transformaciones sociales. No venden políticas claras, sino amalgamas de neoliberalismo y proteccionismo. No ofrecen una ideología máxima, sino mínima, capaz de atraer a miles de votantes que simplemente temen los cambios de un mundo global. Si los llamamos racistas, reforzamos su percepción de que solo los políticos ultras les entienden de verdad. Para derrotar a la ultraderecha, debemos mostrar su evidente incoherencia programática, no su supuesto racismo.

Queda mucho camino hasta conseguir una sociedad más justa y tolerante. Pero, para andarlo, hay que salir del barro. @VictorLapuente

Víctor LaPuente

 
El falso héroe es un villano

Lo presentaron como el héroe naranja. Se había ganado la confianza de algunos congresistas, fieles a Kenyi Fujimori, declarando que su voto iba a ser consciencia, dejando entrever, la posibilidad de no acatar la orden del fujimorismo, de vacar al presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Les tendió una celada, y cayeron. Kuczynski tuvo que renunciar a la presidencia. Moisés Mamani, el desconocido congresista por Puno, se convirtió rápidamente en una celebridad y los congresistas de Fuerza Popular, salieron a defenderlo contra toda imputación.

El héroe resulto ser un villano. Ya no queda duda que la gente que captó Fuerza Popular, para conformar su lista, no pasó por un “control de calidad”. A los que compraron certificados falsos de estudios –uno de los cuales es el propio Mamani -, se suma ahora este escándalo que denigra, mucho más, a una institución representativa de la democracia: el parlamento.

Y, casi por coincidencia, sucede este incidente el mismo día de la marcha convocada por un colectivo, que bajo la premisa de que el Currículo Nacional de Educación Básica promueve la ideología de género, proponen que esta palabra, que acompaña el término enfoque de género, sea retirado.

¿Tiene algo que ver el comportamiento de Moisés Mamani con el enfoque de género? Por supuesto que sí. Si de niño, en la escuela le hubieran enseñado que a las mujeres se respeta, que no son su “propiedad”, no hubiera agredido a la trabajadora de Latam, como lo hizo.

Por eso, la conducta de Moisés Mamani, solo es explicable, dentro de una cultura, en la que el hombre cree tener todos los derechos sobre la mujer. Y, más aún, si este tiene poder, como el de ser congresista, se siente poderoso para propasarse y tocarle los glúteos a una mujer, como lo han denunciado.

En el caso de Mamani, esa cultura machista no es un atenuante, porque se trata de un congresista y se supone que conoce las leyes. Por el contrario, es un agravante, porque sabe, por el cargo que representa, que son delitos el acoso sexual y el tocamiento indebido.

Lo que ha hecho merece una sanción. La primera debe ser el desafuero del congreso. Ya la denuncia está puesta en la Comisaría del Aeropuerto Jorge Chávez, y esta lo ha derivado a un fiscal. Mamani, deberá responder ante la justicia.

¿Lo blindarán en esta oportunidad? Cuando una ex asesora de su despacho lo denunció por acoso sexual y despido arbitrario, no pasó nada, y, lo mismo ha ocurrido, con la denuncia sobre sus estudios secundarios, que se supone no los cursó, pero si figuran en su hoja de vida.

Por lo pronto, la asesora de la bancada de Fuerza Popular, la ex congresista Martha Chávez, ha puesto en duda la versión de la trabajadora de Latam, pese a la denuncia y al comunicado de la aerolínea. Para ella, si hubiera ocurrido el tocamiento, lo debieron detener por flagrancia en ese mismo momento. Además, argumenta, que en los aviones siempre hay golpes y tocamientos.

Julio Abril

 
La agenda del bicentenario

El presidente Martín Vizcarra ha lanzado desde Ayacucho la Agenda del Bicentenario. Lo ha hecho en una ciudad, donde además del bicentenario de la independencia nacional el 28 de julio de 2021, debe celebrarse el bicentenario de la Batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 2024.

Ambas fechas son importantes en la historia del Perú, pero la segunda tiene trascendencia mayor, ya que marca el fin del dominio del imperio español en América Latina, garantizando a la vez, la independencia de las nuevas repúblicas que surgieron en el vasto continente.

Son 200 años. A la gesta de la independencia, el Libertador Simón Bolívar, la calificó en su momento, “que por su esencia es la más justa, y por sus resultados la más bella e importante de cuantas se han suscitado en los siglos antiguos y modernos”. El gran sueño del Libertador de hacer una sola nación, no se concretó y queda pendiente para las nuevas generaciones.

En lugar de unirnos nos fragmentamos. En lugar de construir la paz, nos enfrascamos en guerras fratricidas. Terminada la independencia, el continente fue ingobernable. Y no sólo el Perú, sino todas las nacientes naciones, pasaron por una etapa de tiranías, ejercidas, paradójicamente, por quienes lucharon por darles la libertad.

Como todo parto en la historia, el nacimiento del Perú, como estado nación, fue doloroso. La república inicial, ese periodo anárquico, que siguió a la retirada de Bolívar, fue una etapa dura, con la economía prácticamente paralizada y el país empobrecido.

Ninguna de las otras repúblicas sudamericanas hizo tanto gasto para lograr su independencia como el Perú. Sin recursos, el presupuesto siguió sustentándose en el oprobio de esquilmar a los que menos tenían: la población indígena, porque el tributo a los indios se siguió cobrando hasta la mitad del siglo XIX.

Al cumplir el primer centenario, luego de haber sido derrotado y mutilado en el sur, el Perú seguía siendo, en gran parte, el mismo que surgió en la tercera década del siglo XIX. Era todavía un proyecto de nación. Jorge Basadre, el gran historiador de la República, señaló en 1931, que “el verdadero Perú es todavía un problema” pero además, “es aún una posibilidad”. “Problema es, en efecto y por desgracia el Perú; pero también felizmente, posibilidad”

Justamente, no había resuelto uno de los grandes problemas, que lo señaló con precisión José Carlos Mariátegui, tres años antes: el problema del indio, que no era otra cosa que el problema de la tierra. Tuvo que esperarse otros 50 años, para que se resuelva, pese a las críticas y odios que despertó.

Son doscientos años de república. Ha conocido el Perú momentos de gloria, aunque escasos, y grandes frustraciones. Muchos han calificado que somos el país de las oportunidades perdidas, que siempre dejó pasar el tren de la historia.

Las épocas de bonanza se perdieron en despilfarro y corrupción. No tuvo el Perú una clase gobernante que tenga un proyecto de país. Con ironía, Alfredo Bryce Echenique, en una de sus novelas, reproduce el pensamiento de esa oligarquía que gobernó, que soñaba vender este país tan grande y feo y comprarse uno más chico y bonito cerca a Paris.

Pero el Perú ha cambiado más en los últimos 50 años, más que en el siglo y medio anterior. La modernidad ha llegado a casi todas las ciudades capitales de departamento y provincia, que hasta mediados del siglo XX vivían ignorados. El gamonalismo ha desaparecido y nadie se jacta hoy de ser hacendado. Una clase media, surgida de la gran movilidad social, producto de la educación superior, se ha constituido en una perspectiva para el futuro.

Sigue los males heredados, como la corrupción y se han perdido valores. Pero pese a todo esto, hay en el fondo, una reserva moral que está saliendo y mostrándose cada vez con mayor incidencia.

Es posible entonces, que el sueño de Basadre se haga realidad. Dejar de ser un problema y convertirnos en esa gran posibilidad de ser una nación, donde en lugar de un futuro impreciso, exista la factibilidad para que nuestros hijos, los hijos de todos, vivan mejor que nosotros.

Ese Perú es posible. Dejar de ser un proyecto y llegar a ser una obra construida con el esfuerzo común. Aprovechando la gran diversidad, en todos los aspectos, desde la geografía hasta la cultura. Debemos ser orgullosos de lo que somos, como decía Arguedas, la nación de todas las sangres, donde no nos discriminemos por el color de la piel o idioma. Y por supuesto, se respeten los derechos humanos, para que podamos disfrutar de la libertad.

Juan Camborda Ledesma

 
«InicioPrev12345678910PróximoFin»

Página 3 de 64

Alertas - OFIP

Tarapoto: Absuelven a periodista denunciado por congresista fujimorista
24/10/2018

SAN MARTÍN.- La Corte Superior absolvió al periodista de Tarapoto, Edgar Alarcón Zavaleta, denunciado por Esther Saavedra por presunta difamación agravada. La congresista fujimorista solicitó, a [ ... ]


Puno: Amenazan de muerte a periodista
02/10/2018

El periodista Liubomir Fernández Fernández, del diario La República, en Puno, fue amenazado de muerte por Rubén Choquehuanca Mamani, cuñado del candidato a la gobernación regional, Alexander Flo [ ... ]


Periodista es atacado tras denunciar posibles corrupción
07/09/2018

El periodista de investigación Hugo Máximo Gonzales Henostroza, director del portal www.noticierolibre.com, fue agredido físicamente el reciente 19 de agosto, cuando se dirigía a su casa, en la pr [ ... ]


Otras noticias

Filiales en Acción

ANP presente en Huanta en homenaje a Hugo Bustíos
24/11/2018

AYACUCHO.- La Asociación Nacional de Periodistas del Perú participó en Huanta, de los actos conmemorativos por los 30 años del asesinato del periodista Hugo Bustíos Saavedra, quien fuera presiden [ ... ]


ANP se moviliza en todo el país en demanda de garantías para la prensa
17/07/2018

  En defensa de la libertad de prensa, contra la corrupción, y en demanda de una verdadera libertad de prensa, Las bases de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) se movilizan a lo  [ ... ]


ANP de duelo por temprana muerte de expresidente de la base Chimbote
22/06/2018

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú lamentó la temprana muerte del periodista Alberto Pérez Gonzales, expresidente de la ANP Chimbote, exmiembro del Comité Ejecutivo Nacional y, sobre  [ ... ]


Otras noticias

Informe Especial

Jóvenes y mujeres en el medio rural
17/01/2019

ESPAÑA.- El ministro de Agricultura Luis Planas se reunió el primer lunes de año con la comisionada para el Reto Demográfico, Isaura Leal, con quien ha abordado los avances en el proceso de elabor [ ... ]


Sin cultura el mundo aburre
17/01/2019

Muchos personajes aprecian los buenos libros. Citamos algunos. Borges escribió: “Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe”. Thomas Carlyle afirma: “La verdadera universidad [ ... ]


Se acabaron los secretos
09/01/2019

El secreto de las comunicaciones fue el resultado de una larga lucha. Los tiranos siempre han tratado de poner sus zarpas sobre lo que piensan sus súbditos y mucho más sobre lo que escriben. Cuando  [ ... ]


Otras noticias