Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Miércoles, 19 junio 2019
Becas - Cursos


Acoso a periodistas y contenido de los medios

La reportera italiana Annalisa Camilli sabía que los periodistas corren el riesgo de sufrir acoso, pero nunca pensó que le tocaría a ella por trabajar en temas de migración.

"Siempre se piensa que los periodistas que sufren acoso son los que cubren crimen organizado, guerras o terrorismo", dice. Sin embargo, a medida que la tragedia de los migrantes mediterráneos se politizaba y alimentaba la propaganda contra los refugiados en todo el país, Camilli se convirtió en un objetivo para los trolls de extrema derecha, recibiendo comentarios misóginos y acusaciones despectivas, así como amenazas sexuales y físicas online.

El verano pasado, el hostigamiento se intensificó después de que, a bordo de un barco de Open Arms, Camilli informara sobre el rescate de una mujer migrante que probablemente había sido abandonada por la así llamada guardia de la costa libia. "Los ataques siguieron en las redes sociales, pero además empecé a recibir llamadas telefónicas y correos electrónicos", cuenta, explicando que el fin era asustarla para silenciarla. "Decían que me había inventado la historia, o que no era verosímil, atacando mi credibilidad, que es lo más importante que tengo como periodista".

Las llamadas telefónicas, a cualquier hora del día y de la noche, fueron particularmente angustiosas, y Camilli todavía no sabe cómo los acosadores consiguieron su número de teléfono. "Ya no volvía sola a casa y estaba todo el tiempo mirando por encima del hombro", recuerda.

Alguien presentó su caso ante el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), una organización internacional independiente sin fines de lucro que defiende a los periodistas bajo amenaza. Allí supo que su situación era lamentablemente común, especialmente entre sus colegas mujeres.

En 2018, un informe de Amnistía Internacional reveló que funcionarias políticas y periodistas mujeres habían sido sometidas a algún tipo de abuso en Twitter cada 30 segundos. Ese mismo año, una encuesta global realizada por la International Women’s Media Foundation y TrollBusters, descubrió que casi un tercio de las mujeres periodistas consideran abandonar la profesión debido a los ataques y amenazas que reciben online.

Profundamente angustiada y preocupada por su seguridad personal, la primera reacción de Camilli fue alejarse temporalmente de las redes sociales y de las historias sobre inmigración. Pero después de unas semanas, volvió a trabajar en el tema y publicó un libro al respecto.

"El punto de vista con el que hago mi trabajo no ha cambiado, pero ahora estoy mucho más alerta", dice. "Sé que estoy expuesta a ese tipo de ataques y cuando veo una ola de odio contra mí o mis colegas, sé que no debo restarle importancia".

María Salazar Ferro, directora de emergencias en el CPJ, señala que el hostigamiento tiene un impacto en los afectados, pero también es un ataque directo a la libertad de prensa y la independencia en un intento de silenciar voces e historias específicas.

A continuación, algunas de las consecuencias negativas más comunes que el acoso a periodistas, en todas sus formas, tiene sobre las noticias que regularmente consumimos.

Historias importantes corren el riesgo de no ser contadas

Ser el objeto de un acoso sistemático puede ser agotador, y tiene un costo psicológico increíble para el periodista, la redacción y otros colegas que trabajen los mismos temas, dice Salazar Ferro.

"Una consecuencia muy tangible es la censura: los profesionales dejan de informar sobre un tema determinado porque temen ataques", explica. "He hablado con periodistas que me dijeron que no cubrieron algo o que han evitado algún tema porque temen las consecuencias".

Se cuestiona menos al poder

Los periodistas trabajan para promover la transparencia y la rendición de cuentas. Y pueden ser víctimas de estrategias de silenciamiento cuando amenazan intereses poderosos o exponen a gobiernos o figuras importantes en nombre del interés público.

Es lo que está sucediendo en Filipinas, por ejemplo, donde el premiado medio de la periodista Maria Ressa, Rappler, ha sido objeto de una serie de procesos legales por parte del régimen autoritario de Duterte.

Incluso los intentos más sutiles de silenciamiento, como amenazar con iniciar una demanda contra un periodista ciudadano o un freelancer que no tiene un gran medio que lo respalde, o entrometerse en la vida personal de un reportero, pueden afectar el trabajo de periodistas de todos los niveles.

Se pone en riesgo la pluralidad

El acoso puede contribuir a que las mujeres se retiren de los campos tradicionalmente dominados por hombres, minimizando aun más las voces femeninas. "Sabemos a ciencia cierta que las periodistas reciben una cantidad desproporcionadamente mayor de ataques online que los hombres” dice Salazar Ferro. “Y es mucho más común si las periodistas en cuestión informan sobre temas como deportes. De este modo el acoso alienta una mayor disparidad de género en las salas de redacción”.

Es probable que un mecanismo similar afecte a otras minorías que trabajan en medios, como periodistas LGBTQ, por ejemplo, y de color. Como señaló el Comité para la Protección de los Periodistas, cubrir los problemas de la comunidad LGBTQ conlleva un mayor riesgo de amenazas y represalias. Y el informe de Amnistía Internacional de 2018 también reveló que las mujeres de color son objeto de una atención desproporcionada en las campañas de hostigamiento online, siendo un 34 por ciento más propensas a ser mencionadas en tweets abusivos o insultantes que las mujeres blancas, y en el caso de las mujeres negras, específicamente, el porcentaje aumenta a un 84 por ciento.

Estas amenazas crecientes para los periodistas de minorías desalientan su participación y podrían afectar la diversidad de las redacciones y los medios de comunicación, lo que conllevará mayores desafíos y limitaciones en toda la industria.

ijnet.org/es/ Cristiana Bedei

 

 
Mercado laboral prefiere egresados de Jaime Bausate y Meza

La plataforma desarrollada recientemente por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, revela que la Universidad Jaime Bausate y Meza  se encuentra entre las 10 primeras universidades del país que cuentan con la preferencia en el mercado laboral.

La Universidad Jaime Bausate y Meza  actualmente forma profesionales en las carreras de periodismo y comunicación audiovisual. Cuenta, además, con el licenciamiento otorgado por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria- SUNEDU, por cuanto reúne las condiciones básicas de calidad (CBC). A ello debe agregarse que tiene autorización para la enseñanza de posgrado en la Maestría de Comunicación y Marketing.

El estudio realizado por el Ministerio de Trabajo revela, igualmente, de donde egresan los comunicadores con mayores sueldos, entre ellas, así como Jaime Bausate y Meza, la Universidad de Lima, Universidad de Ciencias Aplicadas (UPC), Universidad Católica del Perú, Universidad de Piura, Universidad San Martin de Porres, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Universidad San Ignacio de Loyola, Universidad Tecnológica del Perú y Universidad Femenina del Sagrado Corazón.

De otro lado ciencias de la comunicación se posiciona como una de las profesiones de mayor demanda y, por consiguiente, los jóvenes egresados cuentan con mayores oportunidades para laborar en diversas áreas relacionadas a radio, televisión, prensa escrita, publicidad y RRPP.

 
El podcast jordano Sowt desafía tabúes del mundo árabe

El podcast en árabe Sowt ha aprovechado la rica tradición narrativa oral de la región con un plus: no tiene tabúes.

Los episodios han hablado sobre el divorcio, la homosexualidad, la violación y la igualdad de género, temas que comúnmente están fuera de los límites de lo que puede hablarse públicamente en la sociedad árabe. El programa, con sede en Jordania, sigue ganando popularidad, especialmente entre las audiencias más jóvenes de la región.

El podcast tiene más de 130.000 seguidores en Facebook y un engagement semanal de 300.000 a 400.000 en todas sus plataformas de redes sociales, según Ramsey Tesdell, director ejecutivo de Sowt. La mayoría de los oyentes provienen de Jordania, Egipto, Argelia y Arabia Saudita, y tiene oyentes en otros lugares de Medio Oriente y África del Norte (MENA).

Sowt, que en árabe significa "voz”, ha recibido grandes elogios de otros medios.

Un artículo de Nieman Lab lo describió como “uno de los hitos más destacados en el panorama de podcasting en árabe" y "una rareza en Medio Oriente". Arab Weekly lo calificó como una "plataforma para la democracia y los derechos humanos" en la región, y Arab News lo llamó "el nombre más grande en podcasting en idioma árabe".

¿Cómo se explica el creciente atractivo de Sowt para las audiencias árabes?

Los creadores de Sowt buscan sobre todo voces humanas que hablen sobre supervivencia, superación de obstáculos y encontrar lo extraordinario en la vida cotidiana. Los episodios suelen relacionarse con un contexto social más amplio y con tabúes culturales/religiosos de las comunidades árabes.

En lugar de optar por un formato de preguntas y respuestas o un estilo de programa de entrevistas, el audio guiado por la narrativa de Sowt coloca a los oyentes en la escena, desarrolla personajes y ofrece historias memorables y emotivas.

"Sowt comprendió desde el principio el potencial de una audiencia que quería mejores historias en audio en una región donde el mercado de podcasting aún está en su infancia", escribió Stefania D’Ignoti para Nieman Lab en enero de 2018.

Este tipo de programación es más difícil y costosa de producir, "pero a las audiencias les encanta", dijo Tesdell. "Nos centramos en un producto narrativo porque es el mejor método para contar historias y no había nadie más que produjera este tipo de contenido".

El programa más popular, “Eib” (vergüenza), aborda los problemas de género y sexualidad en la región. Para Tesdell son "temas raramente discutidos en la sociedad jordana". Algunos episodios han alcanzado hasta 70.000 descargas.

Otro episodio, "Mapas en blanco", examina el efecto de la migración y el exilio en la región árabe. Un segmento presenta a una mujer sudanesa que fue violada en un campo de prisioneros de su país y llegó a Jordania como refugiada sin saber que estaba embarazada.

“Su voz es muy poderosa; es una narradora increíble, que enfatiza ciertas partes de su relato haciendo sonidos y aplaudiendo. Podías dejarla contar la historia con muy poca intervención periodística. Y a la gente le encantó. Hasta hoy, es uno de nuestros episodios más escuchados", escribió Tesdell en un artículo para el European Endowment for Democracy, uno de los patrocinadores de Sowt.

Otros programas incluyen "Religión y estado", que examina la relación entre el poder religioso y el poder gubernamental en el mundo árabe; "El Parlamento", en el que ciudadanos jordanos hablan sobre cómo las acciones legislativas afectan sus vidas; y "El viaje", en el que miembros de Médicos Sin Fronteras dan testimonio de la guerra, el desplazamiento y el pedido de asilo.

“Los podcasts están revolucionando el mundo árabe. Hay varias organizaciones y compañías nuevas que los producen", dice Tesdell. "No era que antes la gente no estuviera interesada en escuchar. Simplemente no había un buen contenido”.

Hay otros factores que hacen que los podcasts sean cada vez más populares en el mundo árabe. Los teléfonos móviles conectados a internet ya son algo común en la sociedad árabe, lo que facilita el acceso a los podcasts. Las personas también pasan más tiempo conduciendo y viajando, un escenario que ayuda al crecimiento del contenido en audio a la carta.

Pero a pesar de que el podcasting esté creciendo, Sowt se enfrenta al mismo desafío que otros medios de comunicación: expandir su audiencia y su flujo de ingresos.

Alrededor del 60% del presupuesto de producción de Sowt se genera mediante contratos con clientes privados, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Médicos Sin Fronteras. El resto proviene de subvenciones y proyectos colaborativos con otros medios de la región.

El staff de Sowt está explorando opciones de licencias, membresías y patrocinios. Los comentarios sobre los nuevos modelos han sido "positivos" y es probable que haya novedades en el transcurso de 2019, dice Tesdell, quien se desempeña en el comité asesor del programa Google Podcasts Creator y participó en un bootcamp de podcasting en Boston a principios de este año.

Hasta ahora, la respuesta a Sowt ha sido "bastante positiva", según Tesdell. Sin embargo, ha habido algunos comentarios religiosos, especialmente sobre Eib, el programa que trata sobre la sexualidad. "No atacamos posiciones o ideas", añade. "Tratamos de alentar a nuestros oyentes a participar críticamente con el mundo que los rodea a partir de la historia que escuchan".

Cuando IJNet pidió consejos sobre podcasting, Tesdell nos señaló dos cursos que creó y se publicaron en Advocacy Assembly, una plataforma online de capacitación gratuita para periodistas y activistas de derechos humanos, en inglés.

En los cursos "Crear tu propio podcast" y "Podcasts y storytelling", Tesdell guía a los usuarios a través de la investigación, la estructura, el estilo y la promoción de un podcast. Otro recurso útil es el boletín informativo mensual de Sowt llamado Microphone, que ofrece información sobre los podcasts en y sobre el mundo de habla árabe.

Sherry Ricchiardi/ /ijnet.org/es

 
Nasa Stéreo, una radio que moviliza a los indígenas para proteger la vida

Las ondas de una pequeña emisora indígena colombiana llevan un mensaje de defensa de la vida y del territorio. En Nasa Stéreo, una radio ubicada en el municipio de Toribío, Cauca, informan y alertan sobre las amenazas y asedio de la que están siendo víctimas líderes y procesos comunitarios.

Esta radio en la que trabajan cuatro comunicadores, todos indígenas Nasa, se sintoniza mediante el dial 99.4 FM. Los Nasa son una etnia reconocida por sus luchas por la tierra y por exigir la salida de grupos armados de sus comunidades.

Nasa Stéreo tiene 22 años de funcionamiento, pero ahora están en un momento crítico. “Nos encontramos en máxima alerta. Nuestros líderes están siendo amenazados”, advierte Manuel Julicue, coordinador de Nasa Stéreo.

En este pueblo enclavado en una zona montañosa del suroccidente del país habitan 4.000 habitantes en pequeñas casas que han resistido la violencia. En la memoria de la guerra en Colombia, esta comunidad es conocida por haber afrontado más de 800 ataques y hostigamientos, y crímenes de sus líderes y guardias indígenas. Luego de la salida de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la región –norte del Cauca- se ha convertido en un territorio en disputa por grupos ilegales emergentes y narcotraficantes.

En los últimos meses, en la emisora han dejado todo tipo de panfletos con amenazas directas a líderes indígenas. Otros mensajes han llegado vía Whatsapp a los móviles de los comunicadores. Los mensajes provienen de supuestos grupos paramilitares, como las Águilas Negras o de disidentes de las FARC.

En noviembre de 2016, el Gobierno de Colombia y las FARC firmaron acuerdo de paz, y desde entonces se avanzó en un proceso de abandono de las armas. “Con esta situación del posconflicto se alerta a la comunidad, se da a conocer de las amenazas que llegan. Todos debemos estar enterados”, puntualiza Julicue.

La encargada del noticiero que se emite de lunes a sábado a mediodía, Claribel Pavi, afirma que una de las noticias más recurrentes del último año ha sido informar sobre amenazas y acerca de la llegada de grupos armados ilegales y personas extrañas.

“No queremos hablar solo de violencia, pero la realidad del territorio es así. No queremos que la historia de miedo se repita”, dice Pavi, quien lleva nueve años reporteando lo que acontece en Toribío y sus alrededores.

En el 2018, en Colombia fueron asesinados 110 líderes, y  el 27% de las víctimas eran personas defensoras de los derechos humanos pertenecientes a pueblos indígenas (18 casos) y afrocolombianas (12 casos), según informó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. A marzo de 2019 hay un reporte de 30 líderes asesinados.

Las noticias en esta radiodifusora también se emiten en lengua nativa Nasa Yuwe, y en muchas ocasiones el idioma propio se ha convertido en una estrategia de protección. “De esa manera nos cuidamos como comunidad. Como los extranjeros no saben el idioma, entonces enviamos mensajes de lo que pasa y de lo que vamos hacer”, relata Pavi.

Incluso desde la emisora movilizan a toda la comunidad. “Si sucede algo alertamos para que todos: hombres, niños, mujeres y mayores salgan y hagan acompañamiento”, comenta Julicue, al recordar que en 2014, cuando la guerrilla de las FARC asesinó a dos guardias, a través de los mensajes de la radio reunieron a la gente para que entre todos capturaran a los autores del crimen.

En Toribío, al igual que en otros resguardos del norte del Cauca, los indígenas promueven acciones de control territorial para garantizar el “buen vivir” o la paz, en una región donde los relatos y los recuerdos de la guerra siguen intactos.

Los procesos comunitarios tienen voz

Nasa Stéreo fue constituida en el marco del Proyecto Nasa, que lideran los cabildos indígenas de Toribío, Tacueyó y San Francisco, para informar sobre sus procesos comunitarios y darle fuerza a su palabra.

Entre las labores de los reporteros está transmitir las asambleas comunales, acompañar las mingas o actividades sociales y rescatar los saberes a través de programas musicales y culturales.

Desde la 5:00 am hasta las 10:00 pm hay programación para todos los gustos de los oyentes.  Se escucha música andina, voces de los mayores con orientaciones sobre saberes ancestrales de los Nasa, espacios con mensajes para el cuidado de la madre tierra, noticias, charlas familiares y cantares con lenguas propias.

Allí todo lo han aprendido de manera empírica, aunque se han capacitado con expertos radiales y compañeros indígenas que llegan a orientarlos. Quienes trabajan en esta estación saben hacer guiones, crónicas, locución, mezclas musicales y periodismo.

Los retos del comunicador indígena en Colombia

El comunicador indígena no solo tiene la misión de informar. También debe participar activamente de los eventos que promueven los cabildos o estructuras políticas de la organización indígena, y su labor en muchos casos es voluntaria. Julicue, por ejemplo, divide su tiempo entre la radio, actividades comunales y labores agrícolas.

El profesor de periodismo alemán Peter Schumacher, que mediante un proyecto de cooperación internacional asesora el Programa de Comunicaciones del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), dice que las emisoras indígenas del Cauca se mantienen gracias a los aportes voluntarios de las comunidades, y plantea como desafío la autosostenibilidad de las radios.

“Hay casos que sí reciben algún aporte, en otros venden publicidad, mensajes o cuñas, pero eso no da para sostener a la gente. Por ejemplo, cuando se avería un equipo o transmisor, se pone en riesgo la existencia de las emisoras”, asegura Peter.

Los comunicadores también afrontan riesgos, y su relación directa con los procesos de los cabildos muchas veces los hace vulnerables.

“Estas herramientas nacieron a través de la necesidad que tenemos del derecho a la palabra, de promulgar nuestras formas de expresarnos, y de defender la vida y el territorio”, asegura Rubiel Liz Velasco, coordinador del Programa de Comunicaciones del CRIC.

En Nasa Estéreo y en las otras siete emisoras indígenas de los pueblos indígenas del Cauca saben del riesgo que implica informar sobre la presencia de grupos armados ilegales, pero también tienen claro que no permitirán que los violentos apaguen sus voces y su derecho a la libre expresión.

Edilma Prada es periodista colombiana. Lleva 15 años cubriendo temas de conflicto armado, paz, derechos humanos, medio ambiente, grupos étnicos y zonas fronterizas. Es fundadora y directora de Agenda Propia, una iniciativa de co-creación periodística en temas indígenas. Ha participado en proyectos de periodismo colaborativo con indígenas y colegas de América Latina. Es instructora de la DW Akademie.

Edilma Prada

ijnet.org/es- Foto principal: En Nasa Stéreo, la emisora comunitaria de Toribío, Cauca, informan de los hechos de violencia que padece el territorio. Crédito. Luis Ángel - Agenda Propia.

 
Recomendaciones para investigar y cubrir asesinatos extrajudiciales

Los asesinatos extrajudiciales –crímenes llevados a cabo por actores estatales o por actores no estatales apoyados en la potestad del Estado– son el máximo abuso de poder y violación a los derechos. Informar sobre tales asesinatos plantea desafíos específicos al periodismo de investigación.

Los periodistas deben separar la verdad de los rumores, transmitir el testimonio de terceros e identificar líneas de responsabilidad cuando hayan sido ocultadas. La periodista de investigación Patricia Evangelista, del medio digital Rappler de Filipinas, y la corresponsal especial para Reuters, Clare Baldwin, ganadora del Premio Pulitzer, tienen experiencia en estos temas difíciles: han informado sobre la guerra contra las drogas del presidente Rodrigo Duterte desde que asumió el cargo en 2016.

La política de línea dura de Duterte y el llamamiento a los ciudadanos para que eliminen a los narcotraficantes ha provocado miles de muertes de presuntos sospechosos de tráfico de drogas, algunos asesinados por “justicieros” y otros por policías (el recuento de muertes varía mucho según la agencia). Su gobierno también ha emitido disposiciones correctivas para justificar su política antidrogas extrema. Para abordar esa monstruosa violación de los derechos humanos, Evangelista y Baldwin compartieron sus consejos a la hora de cubrir asesinatos extrajudiciales.

1. Reúne y mapea la información

Cuando los datos no estén disponibles, recopílalos. Para obtener una estimación del número de presuntos asesinatos relacionados con las drogas, Baldwin viajó a diferentes estaciones de policía en Filipinas donde tomó fotografías de registros policiales manuscritos y recopiló datos electrónicos de sus bases de datos. La información reunida fue útil, ya que consiguió nombres de víctimas, coordenadas GPS de los lugares de los asesinatos y descripciones escritas de lo ocurrido.

Reunir toda esa información fue laborioso, pero le permitió armar un registro de lo que había sucedido. "El mapeo de los asesinatos es importante porque puedes buscar las áreas de concentración", dice.

2. Los datos son más que números

A medida que la guerra contra las drogas avanzaba, el colega de Baldwin, un fotógrafo de Reuters, notó que se estaba volviendo cada vez más difícil tomar fotografías de cuerpos en las escenas del crimen porque eran llevados rápidamente a los hospitales. Baldwin y el fotógrafo estaban perplejos. “Pensamos: estas personas estaban muertas; ¿por qué los cuerpos son llevados al hospital en lugar de a un depósito de cadáveres? Así que seguimos el rastro en los registros policiales”.

Se llevaron una sorpresa al descubrir que, en lugar de ser declarados "muertos en el acto", tal como había ocurrido, los registros policiales indicaban que esas víctimas habían "muerto al llegar" al hospital. "Muerto al llegar, muerto en el acto. Tratamos esos términos como datos y determinamos el léxico del terror: el lenguaje que Duterte usaba para matar personas", explica Baldwin.

Al registrar esas expresiones, la periodista descubrió que, al principio, una mayor proporción de sospechosos de tráfico eran registrados como muertos a tiros en el acto, mientras que más tarde hubo muchos más muertos al llegar. El registro ayudó a sentar las bases de su historia, sugiriendo que la policía estaba enviando cadáveres a los hospitales para encubrir ejecuciones sumarias.

3. Interroga a los datos

Puede haber más de una historia escondida en los datos. Rappler y Reuters hicieron la pregunta: “¿Qué estación de policía registró la mayor cantidad de muertes relacionadas con las drogas?" Y llegaron a la misma conclusión. La estación de policía de Batasan 6 en la ciudad de Quezon resultó ser la más letal. Baldwin exploró la Estación 6 y descubrió que los oficiales que formaban el núcleo de la unidad antidrogas eran de Davao, la ciudad natal del presidente Duterte, o de sus alrededores.

Escuadrón letal. La unidad antidrogas de la Estación 6, que se llamaba a sí misma Davao Boys, mató a 108 personas en el primer año de la guerra contra las drogas en Filipinas. Imagen: captura de pantalla de la historia de Reuters.

4. Invertir los datos también cuenta una historia

Si bien es lógico y natural centrarse en el número de muertes y la ubicación de los asesinatos extrajudiciales, Rappler decidió cambiar el eje. Evangelista cuenta que primero mapearon dónde morían las personas con grandes puntos rojos, que resultaron ser mayormente áreas empobrecidas. Usando el mismo mapa, también señalaron los lugares donde las personas no morían: zonas privilegiadas donde los ciudadanos podían costearse una educación privada, comunidades cerradas y bienes raíces de primera. “Donde las personas no murieron prueba que esto no es una guerra contra las drogas. Es una guerra de clases, una guerra contra los pobres y los más vulnerables".

5. Encuentra el ángulo emotivo

Cuando los medios de comunicación van de masacre en masacre, llega un momento en el que la audiencia puede entumecerse. Considera otros ángulos que puedan tener un arco emocional. "Cuenta historias de familias que buscan justicia, hasta dónde son capaces de llegar por sus seres queridos", recomienda Baldwin. Ella, por ejemplo, siguió de cerca el proceso completo de una familia para encontrar respuestas, desde el funeral hasta una segunda autopsia.

Reuters también utilizó grabaciones de cuatro cámaras de vigilancia para darle al público una idea de cómo se llevan a cabo esos asesinatos. “Fue la primera vez que la gente pudo ver lo que realmente sucede. Mostrarles cómo es también es importante”.

6. Busca el análisis de expertos

Los investigadores médicos o los científicos forenses pueden contarte mucho sobre lo ocurrido mirando las fotos de la escena del crimen. Compara su análisis experto con los registros oficiales de la policía para ver si coinciden. Baldwin cita un ejemplo de una redada policial contra las drogas que causó la muerte de varios hombres. El relato policial indicaba que las víctimas habían recibido disparos mientras huían de un tiroteo. Las fotos de la escena del crimen, sin embargo, sugerían una realidad distinta.

"Las víctimas tenían heridas en sus manos", cuenta Baldwin. “Se trata de típicas heridas defensivas. Posiblemente no estaban disparando un arma, sino tratando de defenderse”. Otras pistas que no coincidían con el relato policial fueron los patrones de manchas de sangre y el agrupamiento de las heridas de bala.

Análisis forense: las heridas de bala y los patrones de manchas de sangre de varios sospechosos no coincidían con el relato de la policía sobre el incidente. Imagen: captura de pantalla de la historia de Reuters.

7. La precisión es clave

Es todo un desafío cubrir asesinatos extrajudiciales. Por su naturaleza, son difíciles de probar, especialmente cuando las autoridades son cómplices. Los informes policiales pueden ser cuestionables. "De modo que busca testigos y suma testimonio tras testimonio, ponte tan paranoico como debas ponerte y haz que tu historia sea a prueba de balas", enfatiza Evangelista.

8. Retírate cuando debas hacerlo

“No has sido invitado a la escena del crimen. Estás presente en el peor momento de la vida de alguien. La forma en que te acerques a esa persona será importante para ella, y también importará en el largo plazo porque así es como decidirá si hablará contigo en el futuro", explica Evangelista. Ella aconseja a los periodistas ser pacientes mientras esperan que los parientes más cercanos de una víctima decidan conceder una entrevista.

"Si te dicen que tienen miedo y que hablar contigo podría poner en peligro sus vidas, no los obligues", agrega. “Da tus condolencias y aléjate. Y si aceptan una entrevista, evita hacer preguntas como estas: ‘¿cómo se siente?’, ‘¿es culpable su hijo?’ o ‘¿siente culpa por no haber cuidado de su hijo?’ Evangelista sugiere comenzar por preguntar qué tomaron de desayuno, nombre, empleo, la edad de su hijo o cuántos hijos tienen, porque ese tipo de datos son las cosas más fáciles de responder.

9. Protege a tus testigos

Evangelista remarca que proteger a los testigos no significa simplemente cambiar sus nombres o difuminar sus rostros en la publicación final. Es importante explicarles que una vez que la historia se haga pública, eventualmente podrá descubrirse quiénes son. "En el momento en que la gente sabe quién es la víctima, es posible averiguar quién es la esposa o quiénes son los hijos".

Asegúrate de que estén al tanto de eso y tengan una manera de llamarte o un lugar al que recurrir en caso de que algo suceda. Conéctalos con personas y organizaciones que puedan protegerlos.

10. Cuídate y asegura tus comunicaciones

Tanto Evangelista como Baldwin están de acuerdo en que los periodistas no deberían cubrir asesinatos extrajudiciales por sí solos. "Asegúrate de tener a alguien contigo, un fotógrafo, un fixer u otra persona", recomienda Evangelista. Baldwin agrega que es imperativo mantener a un contacto al que informes en todo momento sobre tu paradero y tus reuniones. Variar tu rutina diaria también es una buena medida de seguridad. “Alojarte en diferentes hoteles, salir a diferentes horas del día. Cuanto más irregular sea tu horario, mejor", observa Baldwin.

Como práctica habitual, los periodistas deben encriptar todo, desde correos electrónicos hasta mensajes de texto. "También es importante no decirle a tus fuentes con qué otras fuentes estás hablando, particularmente cuando esas fuentes podrían matar a las otras fuentes", dice Evangelista.

Para terminar, Baldwin señala que tener conversaciones regulares con sus colegas la ayudó a mantenerse sana. “Hablamos de logística, hoteles... Solo tener a alguien con quien intercambiar ideas y hablar es importante".

Evangelista está de acuerdo en la importancia de una "tribu" con la que comunicarte. Y también recomienda un hábito personal: "solo leo libros y veo películas con finales felices".

Eunice Au/ijnet.org

 
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Créditos: Eylen Jalilíe