Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Martes, 22 octubre 2019
Internacionales


Comité de Redacción de El País pide investigar arresto de su fotoperiodista

ESPAÑA.- El Comité de Redacción del periódico El País reclamó que se abra una investigación para aclarar las circunstancias de la detención la noche del viernes en las calles de Barcelona de su fotoperiodista Albert García mientras realizaba su trabajo.

En un comunicado remitido a los medios de comunicación, el comité de redacción de El País expresa su apoyo y solidaridad con los periodistas que, "en condiciones complicadas y en ocasiones peligrosas", están cubriendo los acontecimientos de estos días en Cataluña.

Tras condenar los episodios de acoso a los profesionales de la información que se están produciendo "tanto por parte de las fuerzas de seguridad como de sectores de manifestantes", la redacción de El País reclama una investigación de las circunstancias en que fue detenido el fotoperiodista Albert Garcia.

García fue arrestado alrededor de las 22:30 horas en la esquina de la ronda de Sant Pere con la calle de Pau Claris, cuando García estaba tomando fotografías de la detención de un joven, explicaron algunos testigos.

El fotoperiodista iba acreditado con brazalete de prensa y portaba casco de protección y fue inmovilizado en el suelo por media docena de agentes, según algunos periodistas presentes en el momento de la detención.

García habría sido acusado de empujar a un policía cuando las fuerzas policiales trataban de detener a uno de los alborotadores que participaba en los disturbios que se han producido en el centro de Barcelona. En torno a las 3:30 horas fue puesto en libertad.

Desde el comité de redacción de El País exigen a los poderes públicos y a los responsables de las protestas que respeten y faciliten la tarea de los periodistas como instrumento del derecho fundamental a la información que tienen los ciudadanos.

EFE

 
La prensa, la víctima invisible de los recientes disturbios en Ecuador

QUITO.- La prensa ha sido uno de los blancos en la reciente ola de protestas en Ecuador, con un registro de más de 130 ataques a medios y periodistas en doce días, algunos tan violentos como el intento de incendio al canal de televisión Teleamazonas o la brutal pedrada a uno de sus periodistas en la cabeza.

"Las cifras hablan por sí mismas, en todo 2019 habíamos contabilizado 47 agresiones contra la prensa, y solamente en doce días de manifestaciones 135 periodistas agredidos en 113 ataques", asevera a Efe César Ricaurte, director ejecutivo de la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios).

La diferencia numérica entre ataques y profesionales agredidos la explica en que hubo casos en los que la violencia se perpetró contra varios periodistas a la vez, como una "retención" por parte de líderes indígenas en el Agora de la Casa de la Cultura de Quito el pasado jueves, donde la fundación contó 32 a retenidos.

La prensa se convirtió en un blanco de los ataques desde el primer día, cuando la fuerza pública atacó a un equipo de un diario quiteño pese a que su personal portaba acreditaciones.

Pero el foco de la violencia se trasladó en poco tiempo a los manifestantes, que volcaron su enconamiento contra los medios, sobre todo los ecuatorianos, bajo la demanda de: "¡Cuenten la verdad!".

"Vimos hechos absolutamente inéditos, se atentó contra un periodista a pedrazos, otros equipos fueron agredidos con látigos y todo esto con una constante del discurso estigmatizante que puede ser calificado de odio", señala Ricaurte.

El nivel de agresiones va más allá de lo que podría esperarse de la cobertura de un conflicto social y quedó reflejado en el ataque el sábado al edificio de Teleamazonas, donde radicales arrojaron cócteles molotov provocando un incendio e impidieron a los bomberos acceder al lugar a pedradas.

El productor ejecutivo nacional del medio, Milton Pérez, cree que el ataque al canal, al que rodearon entre 250 y 300 manifestantes, no fue "una forma de expresar disconformidad con el Gobierno, sino que de forma directa y deliberada, atacaron sitios diferenciados" como la gerencia general o autobuses de transporte.

Subrayó lo paradójico de los reclamos de mayor cobertura a las protestas por parte de los medios: cuando "te agreden, no te dejan llegar a los sitios, tienes que dejar cámaras y grabar con celulares, quitarte etiquetas que te identifican, disfrazarte para poder cubrir".

Y cree que ese odio a los medios nacionales tiene origen en los diez años de correísmo, en los que el expresidente Rafael Correa (2007-2017) "convirtió a la prensa en un enemigo y mucha gente se quedó con eso en la cabeza", "¡nos dejaron marcados!", asevera.

De manera simultánea a ese ataque, se produjo un asalto al diario El Comercio, cuyos trabajadores pedían auxilio en los grupos profesionales de WhatsApp, y constantes amenazas al medio Ecuavisa, que tuvo que evacuar la sede de Quito en varias ocasiones.

Casos como el de un fotógrafo de una agencia internacional herido gravemente en la cara, aparentemente por el impacto de munición en los disturbios en la capital, o la agresión a Freddy Paredes, con una pedrada en la cabeza tras abandonar la Casa de la Cultura donde había escuchado discursos contra su medio televisivo, son los más notorios.

Pero Ricaurte rescata la retención colectiva de periodistas como ejemplo paradigmático de lo que supusieron las protestas.

"En el momento en que se retiene a una persona contra su voluntad y se pide algo a cambio, en este caso, que los medios retransmitan en vivo ese acto del movimiento indígena, se está cayendo en una figura muy cercana al secuestro", censura.

También apunta a que el origen de este ambiente de suspicacia hacia los medios parte del discurso que se propagó en la década correísta desde las más altas instancias del poder en Ecuador.

"Las consignas eran muy claras y repetidas constantemente, y son las que hoy esos manifestantes jóvenes que crecieron escuchándolas vuelven a corear, que la prensa es corrupta, mentirosa y vendida", afirma.

Patricia Vargas, directora de Comunicación en la universidad UDLA, cree que el nivel de violencia que se ha vivido no tiene parangón, pero menciona que las investigaciones alertaban de cómo los medios tradicionales están perdiendo credibilidad en el país.

"Creo que los diez años pasados se generó mucha desconfianza en los medios, pasaba con Correa lo mismo que con Donald Trump, que si se informa de algo que no le gusta es una fake news", sostiene.

A día de hoy, según la experta, "nada satisface a las audiencias: Estamos metidos en una burbuja, lo que no coincide con mi forma de ver el mundo lo descalifico y al final ataco con violencia".

Propone hacer un ejercicio de autocrítica y repensar el rol del periodismo, además de compartir las mejores prácticas "para rescatar esta profesión que se ha convertido en peligrosa en Ecuador".

EFE

 
Ecuador: FIP exige fin de violencia contra trabajadores de prensa y pueblo en general

BRUSELAS.- La Federación Internacional de Periodistas (FIP) se solidariza con lxs trabajadorxs de prensa y con el pueblo ecuatoriano ante la violencia desatada en el contexto de la represión de la protesta social, a la vez que exige la protección de los derechos humanos, políticos y de expresión de la población en su conjunto.

Las masivas protestas que cubren el Ecuador, generadas a partir del rechazo mayoritario al llamado “paquetazo” (una serie de medidas gubernamentales que implican procesos de reformas laborales y tributarias, la eliminación del subsidio al combustible y un aumento de las tarifas de los servicios públicos para ajustar el país a los requerimientos del Fondo Monetario Internacional para un crédito), se encuentran ya en su sexto día consecutivo y en vísperas de un paro nacional convocado por distintos movimientos indígenas del país, quienes se encuentran en estado de movilización indefinida.

La ola de protestas, paros y reclamos que sacude a todo el país, obtuvo como respuesta la implementación medidas tales como la suspensión de clases, el cierre de sedes de algunos organismos públicos y, funtamentalmente, el decreto del estado de excepción en todo el territorio nacional. Esta medida, que tiene una vigencia máxima de 60 días, permite al gobierno cerrar aeropuertos y fronteras, suspender el derecho a la asociación y reunión, desviar fondos públicos e implementar la censura previa en la información presentada por los medios de comunicación.

Junto con estas medidas de excepción, el gobierno dispuso un fuerte refuerzo de efectivos policiales, a quienes se sumaron miles de militares y reservistas. En su marcha al centro de Quito, capital ecuatoriana, manifestantes de la ciudad y grupos de indígenas fueron duramente reprimidxs con palos y gases lacrimógenos, situación en la que también se vieron envueltxs trabajadorxs de prensa que cubrían las protestas.

En estos momentos, el saldo de la represión a las protestas es de un muerto, 14 civiles heridxs y 477 detenidos, según indican medios internacionales.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP), se une a su afiliada la Federación Nacional de Periodistas del Ecuador (FENAPE ) en rechazar y condenar los actos que atentan no solo a lxs periodistas sino a la libertad de expresión, libertad de información, libertad de opinión, de pensamiento y a la vida misma, derechos consagrados en la Constitución del Ecuador y en tratados internacionales como la Convención Interamericana de Derechos Humanos y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Asimismo, desde la FIP urgimos a las autoridades ecuatorianas a respetar la integridad física y los derechos humanos de las personas que legítimamente ejercen el derecho a la protesta, solicitando además la implementación de medidas que permitan a lxs trabajadorxs de prensa la cobertura periodística de los hechos sin que entre en riesgo su vida y su salud.

Foto EFE

 
Director Fundación Gabo dice muerte de Restrepo deja "húerfano" al periodismo

BOGOTÁ.- La muerte del periodista colombiano Javier Darío Restrepo, ocurrida en Bogotá, deja al oficio "huérfano" de un maestro, dijo el director general de la Fundación Gabo, Jaime Abello Banfi.

"Él nos deja huérfanos por su bonhomía, por su conocimiento periodístico y por su sabiduría. Era un hombre de una nobleza extrema que está ligado a la historia de la Fundación Gabo", manifestó Abello a Efe.

Restrepo, nacido en 1932, era considerado un maestro por generaciones de periodistas colombianos que aprendieron de él su pasión por el oficio y lo admiraban como referente ético, virtud que recordó hoy el director de la Fundación Gabo.

"Javier Darío Restrepo se había especializado en esto de la ética de una manera incomparable, en el mundo era posiblemente el mayor experto, y además lo hacía con una inteligencia natural, tenía claridad", manifestó.

Abello recordó que Restrepo "insistía en que la ética era eminentemente personal", algo que volvió a decir el pasado viernes por la tarde en Medellín donde presentó en la séptima edición del Festival Gabo su último libro, "La constelación ética", publicado por la Fundación.

Allí subrayó "que los códigos de ética no podían reemplazar el criterio y la toma de decisiones personales, pero al mismo tiempo que era necesario debatir y compartir", dijo Abello a Efe.

"Y eso fue lo que hicimos en la Fundación Gabo con él por muchos años, no para que fuera una versión de una ética punitiva o castigadora sino una ética pedagógica", añadió.

Al hablar de los vínculos del periodista fallecido con la Fundación Gabo, Abello señaló que en 1994, cuando trabajaba con el nobel Gabriel García Márquez en la creación de esa institución, llamada originalmente Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), "identificamos que Javier Darío Restrepo tenía que hacer parte de ella".

Esa colaboración tomó forma en 1995 cuando hicieron el primer taller, una dinámica que se prolongó por 24 años y que tuvo su último capítulo hace dos días en el séptimo Festival Gabo en Medellín.

"En el 2000 creamos el Consultorio Ético en línea que él lo manejó hasta ahora, hasta que murió; era miembro del Consejo Rector de la Fundación y en 2014 ganó el Premio Gabo a la Excelencia Periodística", afirmó Abello.

El director de la Fundación Gabo recordó que Restrepo era una persona intachable, "era un hombre laborioso, generoso y un gran viajero, por cierto".

"Siempre estuvo atento a resolver dudas de los colegas, era muy servicial en ese sentido", concluyó.

Restrepo, ganador de numerosos premios, comenzó su dilatada carrera en 1957 y dedicó 27 años de su vida profesional a la televisión, 18 de los cuales trabajó como reportero del noticiero "24 Horas".

También fue columnista de los diarios El Tiempo, El Espectador y El Colombiano y El Heraldo, entre otros, así como catedrático de la prestigiosa Universidad de los Andes.

Otros periodistas y asociaciones colombianas también lamentaron el fallecimiento del maestro, de quien coinciden en exaltar sus enormes virtudes como persona y como periodista.

"Tristeza inmensa. Murió el amigo incondicional, el guía, el faro, el humanista, el escultor de las palabras, el filósofo, el abuelo sencillo, el pensador, el ser humano integral: Javier Darío Restrepo", manifestó en Twitter la periodista María Teresa Herrán.

Por su parte, el director de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Pedro Vaca, destacó que Restrepo "obró hasta el último día de su vida como faro del periodismo".

"En un país donde la prensa muchas veces desprecia la rigurosidad, él reflexionaba sobre la ética", afirmó.

EFE

 
Bachelet insta a Malasia retirar leyes que coartan la libertad de expresión

BANGKOK.- La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, instó en Kuala Lumpur al gobierno de Malasia a retirar las leyes que coartan la libertad de expresión en el país asiático.

Las leyes de Sedición, Asamblea Pacífica, Secretos Oficiales o Comunicación y Multimedia, son algunas los normas que Bachelet citó en la rueda de presa a la conclusión de la visita oficial de dos días a la nación.

Estas normas, establecidas en el Código Penal desde hace décadas, han sido utilizadas en el pasado como instrumento para detener cualquier atisbo de oposición.

La representante de la ONU, que tuvo una agenda apretada, se reunió el viernes con el primer ministro del país, Mahathir Mohamad, varios ministros, instituciones para los derechos humanos y organizaciones civiles.

Bachelet elogió el compromiso de las autoridades con los derechos humanos y la integración religiosa en la multicultural malasia -con mayoría de población musulmana, pero también conformado por grandes comunidades hindúes y chinas, además de aborígenes-.

Malasia, dijo la comisionada, trabaja en medidas legislativas para ampliar la protección de la mujer para alcanzar la igualdad de género y combatir la discriminación por sexo.

Además de los objetivos para el desarrollo sostenible, Bachelet conversó con las autoridades sobre los problemas de las personas apátridas en el país y apremió al reconocimiento del estatus de refugiados de miles de personas de la etnia rohinyá, que huyeron de Birmania donde han sufrido una campaña de limpieza étnica lanzada por el Ejército.

La representante de la ONU también demandó que Malasia mantenga la moratoria actual sobre la aplicación de la pena de muerte.

“Hay fuertes aspiraciones de cambio debido a la gran esperanza depositada sobre la actual Administración”, que llegó al poder en 2016 tras vencer en las elecciones a la plataforma política en el poder desde la independencia en 1965, indicó la chilena, quien tiene previsto continuar su gira en Australia.

EFE

 
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Créditos: Eylen Jalilíe